Mucha polémica se ha generado alrededor de esta valla que la Vicerrectoría de Pastoral decidió instalar en la UPB. Suficiente fundamento tiene el decontento de la gente por este hecho y al menos tuvo efecto, pues la valla fue desmontada el mismo día.Yo diría que más que intolerancia, la valla demuestra ignoracia e irrespeto... Veamos...
Tras el escándalo al interior de la Universidad, Internet y luego entre los Medios de Comunicación, vino la disculpa de las directivas y la sosa respuesta del rector (la cual ni me dieron ganas de terminar de escuchar). Dicha respuesta se basó en defender la campaña y no en explicar la inclusión del homosexualismo y lesbianismo dentro de la mezcolanza de "cuentos que te pueden enfermar".
Analicemos frase por frase: "Ni todo el mundo lo hace". Aquí el verbo no es correcto. Con el único "cuento" que funciona es magia negra, de resto... nunca he oído que la gente "HAGA" satanismo, homosexualismo, lesbianismo, etc. El verbo correcto sería SER, pero como querían hacer este sancocho de "cuentos que te pueden enfermar", ni la gramática les dio. Así que como primera conclusión: Primero hay que aprender español para diseñar una valla. En el fondo entiendo que el mensaje es: "no te metas en esos 'cuentos' porque creas que todo el mundo lo hace" y esta idea me parece muy adecuada para transmitir. Pero bueno sigamos...
Luego tenemos la joyita: "Ni todo es normal". Esta expresión identifica los "cuentos" de la valla como anormales y sinceramente yo me pregunto: ¿Qué es normal y anormal como pa incluirlo o excluirlo de la valla? Eso sí, hay que aceptar que el curita Vicerrector tiene la autoridad de decidir lo que es anormal o normal dentro de su templo universitario.
Finalmente, "Ni todo se pone de moda". Con esto entiendo que no debemos caer en esos "cuentos" porque creamos que están de moda y eso me parece muy bien pues induce a que los jóvenes tomemos nuestras decisiones basándonos en críterios objetivos e independientes de las modas sociales.
Hasta aquí la valla tiene dos mensajes que me gustan y uno que no. Pero el problema central de la valla es la mezcolanza de "cuentos", acompañada de la contundente frase final. Mezclar homosexualismo con satanismo, lesbianismo, drogadicción, alcoholismo, promiscuidad, etc. es, como diría mi profesor de ciencias sociales del colegio, hacer un arroz con mango. Enfermedades, sectas y gustos sexuales; todos "cuentos" para ser tratados de manera independiente.
El copywriter de esta valla termina su obra diciendo: "Hay cuentos que te pueden seriamente enfermar"... SIN PALABRAS.
Es tan desacertado, malpensado e incorrecto el mensaje de esta valla, especialmente por la mezcolanza ya explicada... Mejor dicho la valla no tiene sentido. Es tan ilógico el mensaje, que miren el razonamiento al que llegué: Tomemos el homosexualismo. Si el homosexualismo fuera una cuestión de "NO DEJARSE ECHAR EL CUENTO", yo creo que muchos homosexuales ya no lo serían, teniendo en cuenta la sociedad homofóbica que los rodea, donde las autoridades de una universidad instalan vallas como ésta, donde se compara el homosexualismo con enfermedades como la drogadicción y el alcoholismo.






